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Poema de Pentaur

88

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Pentaur

Promedios por categoría

Trama88
Personajes89
Escritura88
Ritmo86
Originalidad91
Impacto84
Promedios por categoría — Trama 88, Personajes 89, Escritura 88, Ritmo 86, Originalidad 91, Impacto 84Trama 88Personajes 89Escritura 88Ritmo 86Originalidad 91Impacto 84

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Sinopsis

El Poema de Pentaur es un célebre escrito épico en lengua egipcia antigua realizado por el escriba Pentaur por encargo de Ramsés II, narrando la batalla de Qadesh, en la que se enfrentaron los ejércitos de Ramsés y del rey hitita Muwatalli II. El poema, escrito años después de la batalla, adorna la derrota del estamento militar y el triunfo de Ramsés II, denostando al primero por cobardía y elogiando al segundo por su gran valentía. Relieves e inscripciones recordarían para siempre la gesta, presentando al faraón como el héroe que se enfrentó solo a numerosos enemigos y salvó una situación desesperada: Ramsés II ordenó que el boletín de guerra fuese divulgado en los principales templos, de tal manera que se encuentra grabado en los bajorrelieves que adornan las paredes de los templos de Abidos, del Ramesseum, de Karnak y de Abu Simbel, y en los pilonos de Luxor. El texto del boletín, sobrio y conciso, está acompañado por este otro más descriptivo, de carácter decididamente literario, y que nos ha llegado grabado en el ala derecha de la Gran Sala Hipóstila de Karnak y también escrito en papiro (Papiro Sallier III). Es la primera muestra de propaganda política conocida. Los hechos acaecieron durante el quinto año de su reinado: El rey, a la cabeza de sus tropas, avanzaba hacia la ciudad de Atech o Kuotchu, la antigua Emeso, al noreste de Trípoli, en Siria. Engañado por falsos prófugos (beduinos que Muwatalli empleaba como espías), cayó en una emboscada y fue rodeado por el ejército enemigo. Ramsés quedó solo con su guardia personal, compuesta por sesenta y cinco carros, frente a una multitud de enemigos que contaban con más de dos mil carros de guerra. Eleva una oración al dios de Tebas, Amón, en quien pone toda su confianza: El ejército egipcio, que se había retirado, vuelve a lanzarse siguiendo el ejemplo del Faraón: Tras combate los generales alaban al faraón y le felicitan por su victoria: Y así termina el poeta su relato: Ramsés II, que necesitaba afianzar su papel histórico, magnificó su actuación en una batalla que no ganó, por medio de estas páginas épicas. La propaganda esconde disposiciones políticas que se fueron materializando en los años siguientes, al colocar el rey a sus hijos mayores al frente de las estructuras castrenses. Obviamente, sus jugadas políticas frente al estamento militar implicaban cierto riesgo, pero él supo administrarlo con gran habilidad, a partir de dos factores favorables a sus intereses: Una alta oficialidad de origen extranjero. Fueron promovidos oficiales asiáticos que se mantuvieron leales a Ramsés II, a cambio de obtener importantes rangos. Unas tropas de élite en las que los foráneos tenían un destacado papel, soldados que eran leales solamente a la persona del Faraón y no al estado egipcio.

Licencia del texto: CC BY-SA 4.0 · Fuente

Detalles

Tipo
Libro
Creado por
Pentaur

Portada: Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0 · Fuente